Integrar la resiliencia en la infraestructura de energía renovable

Este artículo se publicó originalmente como contenido patrocinado por FM en el Financial Times.
La transición hacia la energía renovable sigue cobrando impulso, con miles de gigavatios de nueva capacidad previstos y en construcción para los próximos cinco años. Una encuesta a inversionistas de proyectos de energía renovable, publicada recientemente por la aseguradora FM, indica que el 76 % de los acreedores y el 70 % de los inversionistas planean aumentar su compromiso con la energía renovable durante los próximos tres años.
Sin embargo, dado que tres cuartas partes de la financiación proviene de fuentes privadas y comerciales, la demanda supera a la oferta, lo que frena el desarrollo de nuevos proyectos. Además, las disputas comerciales internacionales están elevando los precios. En 2024, Statkraft, el mayor productor de energía renovable de Europa, redujo sus planes para construir nuevas plantas eólicas y solares, debido a la disminución de los precios de la electricidad y al aumento de los costos. Mientras tanto, en Estados Unidos, el apoyo gubernamental se ha reducido tras la aprobación de la One Big Beautiful Bill Act.
“Aunque la versión final de la ley es desfavorable para la energía renovable, resulta menos perjudicial para los proyectos a corto plazo. Sin embargo, seguimos anticipando que muchos proyectos en etapas iniciales, aun cuando estén capitalizados y hayan avanzado en su desarrollo, serán cancelados”, afirma Sam Jensen, socio fundador de Stance, consultora de seguros con sede en California. “Sin la financiación mediante créditos fiscales, esperaríamos que el crecimiento de la energía renovable se desacelere de manera más considerable alrededor de 2027”.
Los proyectos de energía renovable a gran escala son sumamente complejos de planificar, desarrollar, construir y operar; los proyectos eólicos y solares suelen ubicarse en lugares remotos o expuestos. Dos de las principales preocupaciones relacionadas con estas instalaciones son los defectos de fabricación y las prácticas inadecuadas de instalación, así como los daños causados por fenómenos meteorológicos extremos. Algunos incidentes de gran repercusión han ocasionado pérdidas superiores a los USD 100 millones, que no siempre cuentan con cobertura total debido a los deducibles y sublímites aplicables. Cada vez más, los inversionistas optan por respaldar proyectos en los que los riesgos, especialmente los relacionados con la ubicación, la calidad de la construcción y la tecnología, se han evaluado exhaustivamente y la resiliencia se incorpora desde el inicio.
Procesos de selección rigurosos
La cartera de inversiones de FM incluye proyectos de energía renovable desde 2019. Pamela Griffing, directora de Impuestos de FM, es responsable de identificar y administrar las inversiones. “Nuestra encuesta demostró que existe un gran interés por la energía renovable y esperamos que se mantenga sólido y aumente con el tiempo”, señala. “Ese interés también es estratégico y selectivo. Como inversionistas, buscamos proyectos que puedan operar de manera continua y evitar interrupciones. La resiliencia es importante”.
Esto exige una estrecha colaboración no solo entre propietarios, desarrolladores y fabricantes, sino también con las aseguradoras, que desempeñan un papel fundamental al suscribir los elevados montos en juego y aportar su experiencia para prevenir retrasos, paradas operativas y daños. La encuesta de FM sobre energía renovable también reveló que el 53 % de los inversionistas espera que los socios de los proyectos trabajen con consultores de riesgo independientes durante la construcción. Una vez que los proyectos están en operación, el 48 % espera que participen ingenieros de riesgos independientes y el 46 % espera que la infraestructura cuente con una cobertura de seguro adecuada. “Participo personalmente en cada uno de los proyectos en los que invertimos”, afirma Griffing. “Recurro a la experiencia global de nuestro equipo de energía renovable y de nuestros ingenieros. Si tienen dudas, descartamos el proyecto”.
Reducir los riesgos de la energía renovable
Las aseguradoras ya no se limitan a indemnizar los siniestros en proyectos; también evalúan los riesgos e identifican soluciones para prevenir fallas. El año pasado, FM creó una unidad de negocio especializada en investigación, desarrollo de normas e ingeniería de prevención de siniestros para sistemas de energía solar y eólica a gran escala, así como sistemas de almacenamiento de energía en baterías. El objetivo es que este equipo participe en los proyectos desde el inicio para ayudar a optimizar los procesos en función de la ubicación geográfica y asegurar el desempeño a largo plazo.
Se trata de una iniciativa sin precedentes para una aseguradora del sector. Michael Perron, anteriormente corredor de seguros y actualmente responsable del mercado de energía renovable en FM, señala: “He trabajado en el sector de energía renovable durante más de una década y, durante mucho tiempo, las aseguradoras ni siquiera estaban interesadas en visitar el sitio de un proyecto. En la industria se suponía que estos proyectos eran sencillos y que no presentaban los mismos problemas que otras industrias, pero evidentemente no es así”.
De hecho, las primas de las pólizas del mercado de seguros de energía renovable han aumentado entre un 20 % y un 40 %, aunque recientemente se han estabilizado e incluso han comenzado a disminuir. La encuesta de FM reveló que el aumento del costo de los seguros era la segunda mayor preocupación de los proveedores de energía, después de los costos de construcción. Asimismo, casi la mitad de los encuestados manifestaron preocupación por su capacidad para obtener cobertura para futuros proyectos.
La necesidad de contar con cobertura seguirá aumentando, ya que la proliferación de centros de procesamiento de datos y la electrificación masiva de los vehículos requieren cantidades de energía sin precedentes; la energía eólica y solar seguirán siendo indispensables. Dado que los proyectos futuros dependerán del respaldo de inversionistas y aseguradoras estables y confiables, establecer alianzas estratégicas será fundamental para generar confianza. “Los inversionistas buscan sentirse seguros respecto de los riesgos y proteger el retorno de sus inversiones”, señala Griffing. “Si uno quiere que vuelvan a invertir, debe demostrar que los riesgos de sus activos se han reducido exhaustivamente”.