Cuando la preparación se pone a prueba: el caso de The J.M. Smucker Co.
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Cuando la preparación se pone a prueba: el caso de The J.M. Smucker Co.

Fecha de publicación 05 abril 2026


Desde hace más de 128 años, The J.M. Smucker Co. se ha dedicado a crear sabores que forman parte de la vida diaria de las familias, desde crema de cacahuate hasta café, desde mermeladas hasta alimento para mascotas. Sus marcas están presentes no solo en despensas a lo largo de Norteamérica, sino también en la cultura alimentaria: tan reconocidas que todos saben que la mejor forma de empezar el día es con una taza de Folgers, y que Meow Mix es “la única marca que los gatos piden por su nombre”.

Una compañía con la misión de Smucker’s debe ser resiliente. Incluso cuando ocurre lo inesperado.

En agosto de 2024, una tormenta de verano se mantuvo sobre Orrville, Ohio, descargando intensas lluvias durante horas. El agua terminó ingresando a varios edificios del campus de Smucker, incluido su centro de procesamiento de datos. El sitio se encuentra fuera de una zona de inundación identificada, lo que hizo que el evento fuera completamente imprevisto.

Poco después, los equipos de Smucker y de FM ya se encontraban en el sitio, trabajando de manera conjunta para evaluar las condiciones y tomar decisiones de forma coordinada.

El portafolio de The J.M. Smucker Co. forma parte de la rutina diaria de millones de personas: Jif, Uncrustables, Folgers, Meow Mix, Milk-Bone y, por supuesto, Smucker’s. Proteger las instalaciones que hacen posibles estas marcas es un elemento central de la forma en que opera la compañía.


La preparación hace la diferencia

Mucho antes de enfrentar la inundación, Smucker ya trabajaba para obtener la certificación de riesgo altamente protegido (Highly Protected Risk, HPR) de FM, un marco que combina conocimiento en ingeniería con una ejecución constante en protección de activos.

“Smucker siempre ha tenido una alta conciencia del riesgo”, señaló Gregory Shear, gerente de cuenta de FM. “La certificación HPR les permite estructurar y fortalecer de forma progresiva la protección en todas sus instalaciones”.

Durante la tormenta de agosto de 2024, el agua comenzó a acumularse en una zona de carga a nivel inferior hasta que la presión superó la resistencia de una de las puertas. En ese momento, tanto Smucker como FM respondieron con rapidez, actuando de forma coordinada, como lo han hecho a lo largo de su colaboración.


Crecimiento responsable, instalaciones resilientes

El programa HPR de la compañía avanza a un ritmo aproximado de cinco sitios por año, bajo un plan estructurado de entre tres y cuatro años. Actualmente, siete ubicaciones ya han alcanzado la certificación HPR, con cuatro más previstas para el próximo año. El objetivo es extender este modelo a los 20 sitios productivos, y priorizar aquellos más críticos para la continuidad del negocio.

Lily McMillan, analista líder del equipo de seguros y administración de riesgos de Smucker, coordina la transición del plan a la ejecución, incluyendo la secuencia entre plantas y la asignación de recursos. “Hemos comunicado ampliamente nuestro objetivo de HPR, tanto a nivel corporativo como en todas las plantas”, explicó. “Todos entienden hacia dónde vamos y qué se necesita para llegar ahí”.

Las instalaciones de Smucker deben operar con confiabilidad para responder a la demanda. Uncrustables, los sándwiches congelados de crema de cacahuate y mermelada sin corteza, se han convertido en un básico en loncheras y congeladores en todo el país. Para acompañar este crecimiento, Smucker diseñó y construyó una nueva planta en Alabama incorporando criterios HPR desde el primer día.

Como parte de las evaluaciones HPR, los ingenieros de FM recorren regularmente las instalaciones de Smucker. Por ello, cuando la tormenta impactó en Orrville, la respuesta fue precisa y bien enfocada. El plan de emergencia ante inundaciones desarrollado con FM permitió controlar la situación con rapidez. Especialistas en higiene industrial validaron las condiciones antes de retomar actividades. Los sistemas críticos de cómputo continuaron operando, y la compañía aceleró sus planes para migrar más sistemas a la nube y a centros de procesamiento de datos externos.

El área afectada del campus reanudó operaciones el 26 de agosto, tan solo 18 días después de la tormenta.


Una estrategia de riesgo con prioridades claras

Para Smucker, la recuperación no se separa de la estrategia de riesgos. Ryan Primiano, especialista en ingeniería de FM, plantea este enfoque desde los resultados, más que desde las condiciones de la póliza.

“¿Qué busca obtener de su programa de seguros?”, comentó Primiano. “¿El mejor programa posible? ¿La certeza de que su negocio está protegido? El enfoque HPR integra ambos objetivos”.

Primiano describe la estrategia de la compañía como firme y bien orientada, con especial atención en las ubicaciones más críticas de la cadena de suministro. Un ejemplo es la planta de Grandview, Washington, donde se almacena la mayor parte del concentrado de fruta utilizado en los productos de mermelada de Smucker. En este caso, las decisiones giran en torno a un insumo clave para una de sus marcas más representativas.

“Ese ingrediente es esencial para el producto insignia de la compañía”, explicó Primiano. “Sin concentrado de fruta, no hay mermelada”.


Más allá de la protección de activos

La estrategia de riesgos en Smucker va más allá de sus instalaciones. Para muchos, es también una historia personal. El abuelo de Nathan Amstutz, gerente de Instalaciones Corporativas, trabajó en la empresa en la década de 1950. Lily McMillan creció en Orrville y regresó para formar parte de la organización. Es una responsabilidad compartida, anclada en la continuidad.

“Al final del día, se trata de proteger comunidades, activos y la marca”, señaló Randy Humes, gerente sénior de Riesgos y Operaciones de Pagos y Tesorería, quien supervisa la estrategia de riesgos en las operaciones corporativas y de manufactura de Smucker. “Esta es una empresa en la que se ha confiado desde 1897, y asumimos con seriedad la responsabilidad de mantener ese legado”.

Amstutz añadió: “Este trabajo nunca termina. Siempre estamos aprendiendo y ajustando”.

Esa mentalidad es la que sostiene marcas que forman parte de la vida cotidiana y comunidades que han crecido junto con la empresa. No es resultado de reaccionar ante los eventos, sino de prepararse, anticiparse y tomar decisiones mucho antes de que sean puestas a prueba.