Diseñar activos de energías renovables y convencionales que se recuperen más rápido de los siniestros
Claves para corredores

Diseñar activos de energías renovables y convencionales que se recuperen más rápido de los siniestros

Fecha de publicación 09 junio 2026

Por qué es crucial recuperarse cuanto antes en el sector energético actual y cómo ayudan a lograrlo las corredurías.


En el sector energético, la resiliencia se mide cada vez más por la rapidez con que las instalaciones se recuperan de los incidentes. Cuando las cosas se tuercen, lo que más pérdidas genera no suele ser el siniestro en sí, sino el tiempo necesario para volver a la normalidad.

Cada vez son más los clientes que apuestan por las fuentes renovables, como la eólica y la solar. En consecuencia, almacenan más energía en la red a gran escala y recurren a centrales convencionales más flexibles para que su negocio siga en marcha. Las fuentes renovables ya generan más de un tercio de la electricidad de todo el planeta.

Por otro lado, los sistemas eléctricos están saturados. La demanda va en aumento, la tecnología evoluciona a pasos agigantados y el clima extremo azota las infraestructuras con una frecuencia creciente. Según los últimos informes de fiabilidad de la Agencia Internacional de la Energía, los apagones están al alza en todo el mundo, ya sea por causas técnicas o meteorológicas.

Para los corredores, estos cambios suponen tanto un riesgo como una oportunidad. Los que sepan asesorar con rigor sobre la planificación y los tiempos de recuperación protegerán mejor a sus clientes y marcarán la diferencia.

Por qué recuperarse rápido es el mejor indicador de resiliencia

aerogeneradores

Cuando se avería un aerogenerador o una subestación, los daños materiales son solo la punta del iceberg. El tiempo de inactividad suele estar condicionado por las limitaciones de la recuperación, como las siguientes:

  • Capacidad de fabricación: Las cadenas de suministro establecen cuándo se puede pedir y recibir un transformador, inversor o álabe de repuesto.
  • Dependencia de la red: La disponibilidad de la interconexión, los ajustes de protección y los estudios del sistema determinan cuándo puede volver a conectarse un activo.
  • Logística: Los contratistas especializados a veces no dan abasto si surgen varios incidentes en múltiples zonas geográficas.

Cuando se encargan grandes equipos, la realidad es que tardan muchísimo en llegar. Por ejemplo, conseguir transformadores de 300 MVA puede llevar más de dos o tres años, según la situación del mercado.

Al trazar su plan de recuperación, los clientes suelen pecar de optimistas: dan por hecho que habrá repuestos en el almacén, que dispondrán de grúas especiales o que los permisos saldrán volando. Sin embargo, cuando la red está bajo mínimos, la cosa se complica, sobre todo porque la tecnología cambia y los equipos enseguida se quedan desfasados.

Las carencias se hacen más patentes cuando se juntan las averías. De repente, varias plantas caen a la vez y todas las previsiones de recuperación —proveedores, contratistas y coordinación de la red— se desmoronan. Por eso, a la hora de la verdad, estos planes muchas veces fracasan.

El restablecimiento del servicio también puede retrasarse incluso antes de la reparación. Si se tarda en avisar, evaluar los daños u organizarse, todo se ralentiza tanto que el arreglo ya no depende solo de los ingenieros. Asimismo, las interdependencias de la red constituyen una limitación técnica y externa; la reparación depende de las condiciones generales del sistema y de la coordinación entre los operadores.

Para los corredores y sus clientes, la conclusión es simple pero certera: actualmente, la capacidad de recuperación —y no la cuantía de la pérdida inicial— es lo que determina el verdadero impacto de un siniestro. Por ello, recuperarse rápido es fundamental para amortiguar el golpe.

Diseñar y operar activos resistentes, no solo productivos

operaria de paneles solares

Para que los clientes se recuperen enseguida de las catástrofes, hay que empezar por el diseño. Los activos deben fabricarse pensando en cómo se arreglarán. Esto implica usar diseños modulares, normalizar las piezas esenciales en la medida de lo posible y dejar un buen acceso físico para sustituir rápido los equipos, aunque el terreno esté en malas condiciones.

Las hipótesis de partida deben ajustarse a la realidad. Si una planta opera con ciclos más frecuentes, esto debe reflejarse en el análisis de fatiga térmica, así como en la supervisión y las inspecciones. Si el mantenimiento se planifica presuponiendo un funcionamiento estable, no se verá el desgaste de tanto arrancar y parar. Esto aumenta el riesgo de sufrir parones imprevistos y prolonga la reparación.

Al planear la vida útil de los equipos, hay que ser transparente con la obsolescencia: no debe alargarse sin actualizar los sistemas de protección, los controles o las estrategias de recambios. De lo contrario, cuando se produzca una avería, la clientela se dará cuenta de que ya no se fabrican repuestos para la pieza que necesita.

Aquí es donde el personal de ingeniería y peritaje de siniestros puede marcar la diferencia. Gracias a los datos sobre siniestros de las flotas eólicas, solares, convencionales y de almacenamiento, en FM prevemos qué pieza puede fallar y qué puede frenar la recuperación.

Acciones útiles para aumentar la asegurabilidad y la velocidad de recuperación

torres eléctricas

En FM, te ayudamos a mejorar la capacidad de tus clientes para afrontar la adversidad con evaluaciones estructuradas de resiliencia y recuperación. Así, su negocio se paralizará lo menos posible.

  • Análisis técnicos de riesgos Ponemos a tus clientes en contacto con especialistas para que examinen la maquinaria clave, fijen plazos de recuperación viables, analicen qué depende de fuera y averigüen por qué a veces les cuesta remontar el vuelo.
  • Pruebas de resistencia en mantenimiento y operaciones: Te ayudamos a fidelizar a tus clientes asesorándolos para que gestionen mejor los riesgos. Con nuestros análisis, garantizamos que los plazos de inspección, el estado de los equipos y los planes de inversión superen los ciclos frecuentes, el clima extremo o varios siniestros seguidos.
  • Superación de obstáculos: Ofrecemos la ayuda de especialistas para aclarar las dudas más importantes, de modo que la clientela adopte las medidas de resiliencia adecuadas y, así, se eviten siniestros. Por ejemplo, ¿qué activos tardan más en entregarse? ¿Dónde hay proveedores únicos, zonas de difícil acceso o trámites complejos para conectarse a la red?

La capacidad de recuperación suele determinarse mucho antes de que ocurra un siniestro. Por tanto, estas mejoras van más allá de una «buena ingeniería». Gracias a ellas, tus clientes optarán a seguros más ventajosos, los suscriptores sentirán mayor confianza y tú tendrás mejores argumentos para negociar cuando toque renovar.

Transformar la velocidad de recuperación en una ventaja competitiva

Guiar a los clientes hacia este modelo de colaboración refuerza tanto su perfil de riesgo como tu reputación en asesoría estratégica. Asimismo, te permite cuestionar sus presuposiciones de recuperación y mejorar la calidad de las propuestas con plazos y argumentos de riesgos más realistas y justificables.

Si crees que alguno de tus clientes podría aprovechar nuestra experiencia en ingeniería de riesgos y en energías convencionales y renovables, háznoslo saber. Envía una nueva propuesta de negocio aquí y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.

Este artículo forma parte de una serie publicada por FM para ayudar a los corredores a entender los servicios que podemos ofrecer a sus clientes en el mercado de los seguros de daños. No te pierdas la próxima publicación de esta serie, donde compartiremos más ideas clave y consejos prácticos.