Generación de energía: lo que décadas de datos sobre siniestros revelan acerca de la resiliencia

Garantizar un suministro eléctrico confiable en estas condiciones exige una precisión extraordinaria. Dado que los equipos operan a velocidades y temperaturas extremas, los operadores disponen de poco tiempo para detectar una anomalía y actuar antes de que la situación se agrave.
En un entorno donde el margen de error es cada vez menor, la capacidad de anticipar y prevenir fallas se ha convertido en una ventaja decisiva para las organizaciones del sector de generación de energía.
El último informe de FM, Entender la generación de energía: tendencias de siniestros y análisis predictivo, aborda precisamente estos desafíos. A partir de más de 70 años de experiencia en ingeniería, investigación e historial de siniestros, el informe analiza dónde ocurren los siniestros, cuáles son sus causas y qué pueden hacer las organizaciones para fortalecer su resiliencia.
A continuación, se describen algunos de los hallazgos más relevantes del informe.
Las mayores amenazas suelen estar dentro de la planta
Al hablar de los riesgos asociados a la generación de energía, es común pensar en fenómenos naturales como huracanes, inundaciones y condiciones meteorológicas severas. Sin embargo, la investigación de FM reveló una realidad sorprendente: algunos de los mayores riesgos que enfrentan los activos de generación de energía tienen causas muy diferentes.
Las averías mecánicas y eléctricas representan más del 70 % de todos los siniestros del sector de generación de energía y más del 80 % de su impacto financiero anual. Las fallas en turbinas de gas son la principal fuente de daños materiales, mientras que las turbinas de gas y los transformadores tienen una incidencia significativa en las pérdidas por interrupción del negocio.
“Lo que realmente nos llamó la atención fue la magnitud de las pérdidas asociadas a las averías mecánicas y eléctricas”, señaló Brian Palmer, ingeniero principal de generación de energía, quien participó en la elaboración del informe y recientemente habló sobre este tema en Sound Policy, el podcast de FM.
El informe analiza los factores que están detrás de estos siniestros. La ausencia o el mal funcionamiento de los dispositivos de seguridad, los procedimientos operativos inadecuados, las vulnerabilidades en el diseño de los equipos y la falta de planes de contingencia pueden hacer que una falla común de un equipo termine por convertirse en una interrupción costosa.
El análisis también reveló que muchos incidentes que finalmente se clasifican como pérdidas por incendio comienzan, en realidad, con una falla mecánica o eléctrica que rápidamente adquiere mayores proporciones.
“Una avería mecánica afecta el aceite lubricante. El aceite se incendia, y el incidente adquiere una magnitud mucho mayor, lo que hace que sea aún más difícil de controlar”, explicó Palmer.
En conjunto, estos hallazgos ponen de manifiesto oportunidades claras de mejora. Invertir en la confiabilidad de los equipos y fortalecer los controles de ingeniería y las prácticas operativas puede ayudar a reducir tanto los daños materiales como las pérdidas por interrupción del negocio.
La mejor información disponible está cambiando cómo se administran los riesgos
La mayor complejidad de las operaciones también ha traído consigo una mayor visibilidad. Hoy, las organizaciones de generación de energía tienen acceso a más datos operativos que nunca. La capacidad de convertir esa información en conocimientos prácticos ocupa un lugar cada vez más importante en el fortalecimiento de la resiliencia.
El informe de FM destaca cómo la experiencia en ingeniería, el análisis predictivo y el conocimiento de las operaciones reales se complementan para identificar riesgos emergentes con mayor anticipación y priorizar las medidas de mitigación más eficaces.
Cada año, los ingenieros de FM realizan más de 1900 visitas a sitios de generación de energía en todo el mundo. Las observaciones obtenidas en campo se complementan con décadas de historial de siniestros, investigación y nuevas aplicaciones de la IA. Este enfoque ayuda a las organizaciones a concentrar sus recursos donde pueden generar el mayor impacto. De hecho, el análisis de FM reveló que más de una cuarta parte de las pérdidas de los clientes se originaron en apenas el 2 % de las ubicaciones que previamente habían sido identificadas como las con mayor potencial de sufrir un siniestro. Este hallazgo pone de manifiesto el valor de identificar y priorizar los riesgos.
El informe también destaca la importancia de la capacitación de los operadores. A medida que las instalaciones incorporan más tecnologías digitales y los trabajadores con mayor experiencia se jubilan, FM ofrece capacitación basada en escenarios que sitúa a los operadores ante situaciones realistas inspiradas en siniestros que realmente han ocurrido en la industria. Los participantes aprenden a reconocer vulnerabilidades que pueden pasar inadvertidas y a responder con rapidez ante condiciones operativas anormales. La práctica con estos escenarios permite a los operadores adquirir mayor confianza para anticipar incidentes y gestionarlos de manera eficaz.
La recuperación se ha convertido en uno de los mayores desafíos de la industria
El rápido crecimiento de las inversiones en infraestructura para inteligencia artificial, electrificación y nueva capacidad de generación está ejerciendo presión sobre la cadena de suministro global. Cada vez más organizaciones compiten por las mismas turbinas, transformadores y otros equipos críticos que se necesitan tanto para ampliar la red eléctrica como para recuperarse de fallas de equipos. A esto se suman la escasez de materiales especializados, las limitaciones en la capacidad de fabricación y la falta de trabajadores calificados, factores que han prolongado considerablemente los tiempos de reemplazo.
Palmer señaló que actualmente puede llevar entre dos y cuatro años conseguir un transformador, mientras que los plazos de reemplazo de las turbinas de gas han pasado de aproximadamente un año a entre tres y cinco años.
Esta nueva realidad obliga a las organizaciones a replantearse cómo se preparan para la recuperación. Cada vez más, el costo real de un siniestro puede estar determinado no solo por los daños sufridos, sino también por el tiempo prolongado que se necesita para restablecer las operaciones.
La resiliencia ayuda a anticiparse a los riesgos
Garantizar un suministro eléctrico confiable nunca había sido tan importante.
El informe presenta medidas prácticas y proactivas que las organizaciones pueden adoptar para fortalecer la resiliencia y ayudar a reducir interrupciones costosas:
- Priorizar la inspección y las pruebas de los equipos, así como el mantenimiento preventivo.
- Verificar que los dispositivos de seguridad y los sistemas de protección estén correctamente diseñados y reciban el mantenimiento adecuado.
- Utilizar análisis predictivos para identificar vulnerabilidades.
- Desarrollar planes de contingencia para equipos críticos con plazos de reemplazo prolongados.
- Evaluar los cambios en los equipos, los procedimientos operativos y las condiciones de la planta.
- Invertir en la capacitación de los operadores y en ejercicios basados en escenarios.
- Fortalecer la gestión de trabajos en caliente para reducir el riesgo de incendio.
Como confirmó Palmer: “El objetivo es evitar períodos de inactividad imprevistos”.
Para obtener más información, consulte el informe completo, Entender la generación de energía: tendencias de siniestros y análisis predictivo, en el sitio web de FM.